Toda máquina de combustión, como es el caso de hornos de fusión y tratamiento del cobre, necesitan un sistema térmico donde la transferencia de energía sea eficiente y segura. Este tipo de maquinaria está compuesta por quemadores industriales que se encargan de convertir la energía química del combustible en calórica útil.
Es por tal motivo que el control de seguridad de encendido que tienen los quemadores se utiliza para establecer la estabilidad de los mismos y supervisar que la condiciones operativas sean las óptimas para el funcionamiento eficiente y eficaz, es decir, el sistema cuente con la instrumentación y equipo adecuado.
El proceso se rige por lineamientos específicos que buscan prevenir explosiones y fomentar procesos más seguros. Debido a esto, en el plano internacional existen diversos estándares aceptados como es el caso de la NFPA (National Fire Protection Association) que, en el caso de los hornos, cuenta con una reglamentación más rigurosa a través de la NFPA 86 donde su propósito es la seguridad y prevención en materia de explosiones estableciendo el estándar mínimo que tiene el diseño, instalación, operación y mantenimiento del horno.
Un punto interesante de la NFPA en cuestión y que contribuye al fin último de otorgar un elemento indispensable al sistema de combustión seguro del proceso sería la sección 2107 donde se refiere a la operación y mantenimiento explicando que han de colocarse los datos de seguridad con la información del solvente que se ocupa, el tiempo de purga, la temperatura operativa y la clasificación del calefactor de extracción; además, en casos especiales (hornos de bajo nivel de oxígeno) es necesario colocar el nivel de concentración máxima de oxígeno que es permitida en lugar del calefactor de extracción.
Los quemadores industriales son un punto clave e importante dentro de la implementación de un sistema de combustión seguro que haga eficiente el proceso tal como lo indican los estándares internacionales y la demanda del mercado.